martes, 5 de abril de 2016

5 maneras de no quedarse atascado en la primera idea (que podría ser la peor)

Los que se desenvuelven en la arena de la creatividad conocen de sobra esta sensación. Se enfrentan a un problema, buscan para él una solución deliberadamente original e insisten en aferrarse a la primera idea (más o menos decente) que acude a sus mentes.
¿Por qué tendemos a creer (muchas veces erróneamente) que la primera idea que se nos pasa por la cabeza es la mejor? La culpa la tiene el denominado "efecto Einstellung", un sesgo cognitivo tremendamente pernicioso (en términos estrictamente creativos) que hace que, enfrentados a un problema, nos centremos en soluciones ya conocidas y nos impide mirar más allá y buscar soluciones alternativas.

Ni que decir tiene que para la creatividad, que debería ser amiga íntima de lo desconocido (y enemiga íntima de todo lo que huela mínimamente a cliché), el “efecto Einstellung”, y su afán por elevar a los altares a las primeras ideas, es absolutamente demoledor. Si quiere evitar caer en las garras de este temido efecto, siga los consejos que propone a continuación HubSpot:
1. Cree oportunidades de exposición a nuevas ideas
Las grandes ideas no tienen nada que ver con la magia. Son más bien el fruto de lo que los expertos denominan creatividad combinatoria, o lo que es lo mismo, la fusión de múltiples ideas en una sola idea. Las buenas ideas se nutren de otras ideas y esas ideas no echan anclas necesariamente en las cuatro paredes del marketing y la publicidad. Es más, cuanta más variedad haya en los orígenes de las diferentes ideas que conforman una idea, más poderosa será ésta. Para generar buenas ideas, hay que empaparse de ideas, y si esas ideas son ajenas a la industria publicitaria, mejor que mejor.
2. No trabaje solo
Los equipos son menos susceptibles de caer en las zarpas del “efecto Einstellung” que las personas que trabajan en solitario. Por eso es tan importante que los equipos creativos estén integrados por personas con conocimientos, experiencias y culturas distintas. La heterogeneidad es una aliada incondicional de la creatividad.
3. Someta sus proyectos a las críticas (constructivas) de los demás
En algunas agencias los equipos de trabajo están obligados a dejar que sus propios compañeros pongan bajo la lupa todos y cada uno de sus proyectos. Y aunque son libres de aceptar o no el “feedback” recibido, esta práctica resulta muy eficaz para ver las cosas desde ángulos no explorados hasta entonces y para aprender a defender mejor nuestras propias ideas.
4. Desmenuce el problema
A veces para dar con la solución correcta al problema que tenemos entre manos, la mejor opción es desmenuzarlo (literalmente) y escudriñar con paciencia, y uno por uno, todos y cada uno de los ingredientes que se dan cita en ese problema. Es muy probable que utilizando esta técnica se desplieguen ante sus ojos ideas que nunca antes habría contemplado (por estar huérfano de perspectivas).
5. Ponga a prueba a sus ideas
Poniendo a prueba las ideas, a priori magníficas, que las musas han tenido a bien regalarle, descubrirá si sus suposiciones iniciales, aquellas que le han guiado en su creación, son o no correctas. Por eso, no dude en probar la bondad de sus ideas con técnicas como los tests A/B o los grupos de discusión. Su creatividad se lo agradecerá.