lunes, 13 de enero de 2014

Capitalización de un proyecto y confianza

En ocasiones me abordan con preguntas sobre cómo conseguir los recursos necesarios para emprender y poner en marcha una idea, en mi afán de vender una situación realista pero que no genere rechazo suelo animar a que, por encima del capital, está la idea y la ejecución, si lo anterior es bueno se consigue la financiación. Sin embargo, es momento de desdecirse de lo dicho, en estos turbulentos momentos económicos cada vez resulta una tarea de titanes el obtener recursos económicos para impulsar el crecimiento. Cada vez son más las ocasiones en las que aparece el “cuadro sintomático de siempre” por parte del “equipo médico habitual”: NO HAY FINANCIACIÓN.
Algunas reflexiones con la información que solicitan las entidades:
HISTÓRICO: Un proyecto que inicia su andadura NO dispone de un histórico en el que una entidad financiera pueda basarse para establecer si es merecedor de capital, NO dispone de cuentas de resultados anteriores, NO tiene un balance, NO ha hecho una liquidación de IVATAMPOCO de IRPF, por tanto no hay documentación oficial de soporte…¿para qué la solicitan? además si resultados pasados no aseguran rentabilidades futuras…¿qué sentido tiene? es una solicitud absurda, como casi todo lo que piden los bancos/cajas.

AVALES: En fin, ¿si dispongo de avales, la verdad es que hay “ciertas” facilidades para conseguir que sociedades de garantía recíproca gubernamentales lo hagan, para que necesito tu financiación?, te pido algo con la certeza de que lo vas a recuperar en el caso de que no sea exitoso.
HIPOTECAS: Es lo mismo de lo anterior, solicitan inmuebles que aporten tangibilidad a la operación y sean un seguro en el caso de que todo falle, una tabla de salvación, un plan b que liquidar, hacer cash y otra inversión infructuosa…
Esta claro que todas estas prevenciones y medidas para que el riesgo sea controlado no han servido de nada, el histórico no nos previno de lo que venía, aunque según parece ser todas las entidades financieras entre 2006, 2008 estaban al corriente de la hecatombe que se avecinaba. Si los documentos oficiales no servían para hacer una proyección que anticipara la situación en la que estamos. Si los avales/hipotecas estaban constituidos sobre inmuebles cuyo valor se ha depreciado en los últimos años un 32,6% (desde enero 08-hasta hoy) ¿qué sentido tiene toda esa documentación?
Cada vez va tomando más fuerza el vector confianza, las personas, una involución al pasado en el que el préstamo se concedía por el histórico personal y el valor humano por encima de otros ponderables. Quizá suene romántico y una visión hippie de la realidad pero cada se prima el valor que aporta la persona, el individuo por encima de otros aportes y para esa evolución hace falta estar preparado y haber hecho los deberes.