martes, 19 de noviembre de 2013

Pros, contras y recomendaciones para externalizar tu marketing

Las herramientas de marketing disponibles no paran de crecer en número y prestaciones, alimentadas por el desarrollo tecnológico, la inundación de lo online y las necesidades crecientes de hacer un marketing eficaz orientado a las ventas. Al mismo tiempo, la creciente complejidad de estas herramientas y del mercado hacen necesario disponer de recursos altamente cualificados, expertos en su aplicación inteligente. Una cosa es que yo sepa conducir y otra que sea capaz de escoger el camino adecuado para llegar a mi destino antes y con costes reducidos.

La manera más rápida de disponer de recursos expertos es la externalización. Una tendencia actual es la aparición creciente de consultoras de marketing y profesionales freelance altamente cualificados, que nos pueden cubrir nuestras necesidades de modo inmediato y con costes muy competitivos, solucionando el problema y el riesgo de obtener estas competencias de modo interno. Esta opción tiene grandes ventajas pero no está exenta de riesgos, algunos de los cuales no se nos pueden escapar. Vamos a analizar los "pros" y "cons" más relevantes y ver algunas recomendaciones para que las cosas funcionen lo mejor posible.

Los pros

  1. Podemos incorporar a nuestra empresa expertos de modo inmediato. Esto es muy relevante ya que la velocidad en estos momentos es cada vez más necesaria.
  2. Eliminamos el coste inicial que supone el reclutamiento e incorporación de recursos en la plantilla de nuestra empresa.
  3. El coste puede ser más reducido, ya que el servicio se puede adaptar perfectamente a nuestras necesidades. Las competencias son la clave; es posible, por ejemplo, que no nos podamos permitir contratar a tiempo completo a un director comercial y marketing experto, pero quizás sí puedo pagar su trabajo, 1 o 2 días a la semana.
  4. Un profesional del marketing que trabaje permanentemente con nuevos proyectos adquiere un conocimiento del mercado y una visión más amplios que alguien más centrado en un único proyecto. Sus soluciones serán más eficaces. Para un mismo coste para la empresa podremos conseguir profesionales más cualificados.
  5. Se minimiza el riesgo económico en la contratación, ya que puedo finalizar el proyecto, siempre en función de los compromisos acordados.
Los contras

  1. El conocimiento no está en tu empresa. Si bien es cierto que un empleado clave se puede ir, siempre hay una mayor facilidad para incluir mecanismos que garanticen que el conocimiento se queda. En áreas estratégicas debemos garantizar, al menos en parte, que el conocimiento resida dentro de la empresa.
  2. Al no tener el conocimiento en tu empresa, puede ser difícil identificar al suministrador adecuado.
  3. Necesitas identificar a un suministrador afín a los valores de tu empresa. Si esto no se da de un modo al menos razonable los conflictos están garantizados.
  4. Igual que tu haces con tus empleados o viceversa, cada uno persigue su interés particular, por mucho que de cara a la galería se pueda decir otra cosa. El arte está en encontrar un equilibrio justo. Esto pasa igual cuando externalizas un servicio de marketing. Lo usual es que el suministrador busque primero su interés y luego el tuyo, por lo que es posible que las soluciones que te proponga no sean las que más te interesan a tí, sino las que más le interesan a él.
  5. La complejidad creciente de las herramientas de marketing exigen una superespecialización; existe el riesgo de que tu suministrador te proponga las que más domina, que no tienen porque ser las más adecuadas a tu caso.
Las recomendaciones

  1. Compra de modo profesional, compara, no te quedes necesariamente con el primero que te recomiendan.
  2. Construye criterio, exige la documentación de los procedimientos de su trabajo; por ejemplo con el desarrollo y documentación de políticas de uso de las redes sociales. Debe existir un modelo de gestión y documentación de la relación cliente-suministrador.
  3. Necesitas un suministrador que veas que se esfuerza realmente por entender tu empresa, y tu debes preocuparte de ayudarle a comprender tu negocio.
  4. No pierdas de vista que el que más sabes de tu empresa eres tú, pero no peques de expertitis. Todo el mundo se cree que por haber visto anuncios en la tele ya es un experto de marketing.
  5. Trata de modo justo a tu suministrador, no tires demasiado de la cuerda; si lo haces, aunque a corto plazo puedas tener un beneficio, a la larga te perjudicará.
  6. Trabaja con expertos de marketing, no con expertos de estas u otras herramientas.
La complejidad creciente del marketing y la rápida evolución de los mercados hacen necesario vivir en el centro del huracán para conocer su dinámica. Una agencia de marketing o un profesional freelance se encuentran permanentemente expuestos a la intemperie, adquiriendo unos conocimientos y experiencia que pueden suponer un elemento diferencial para las empresas que los contraten.

¿Cual es tu experiencia externalizando? ¿Qué opinas?