miércoles, 16 de mayo de 2012

Los 4 pasos claves en el camino hacia la riqueza

Hoy quiero hacerle unas preguntas con las cuales usted puede definir el pensamiento que tiene sobre usted y su futuro ¿Usted es rico? ¿Está caminando hacia el éxito y la riqueza? ¿Qué acciones está tomando para alcanzarla?
Quizá la riqueza es un estado o situación del ser humano que, popularmente, catalogamos como banal e insana. Tanto así, que muchas “religiones” o doctrinas nos lavan el cerebro diciéndonos que el dinero es pecado, que debemos ser humildes y despojarnos de toda riqueza para alcanzar la salvación. Le hago otra pregunta ¿Usted cree que Dios quiere que viva en medio de la escasez y las necesidades? Es obvio que no.

Primer paso: La riqueza es un estado mental

La primera parte del camino es decisiva para el resto del viaje. Usted debe cambiar su concepto sobre el dinero; no lo vea como un fin sino como un medio, no lo idolatre y piense que el dinero es su esclavo y está dispuesto a trabajar para usted y no lo contrario. Con lo anterior quiero que usted entienda que la riqueza es un estado mental, donde usted, a partir de este momento, puede decidir si es rico o pobre, justo ahora, usted debe decidir qué camino tomar; el camino hacia la riqueza o el camino hacia la pobreza. Es una decisión que usted puede y debe tomar ahora, y no es una decisión que otra persona tome por usted.

Con lo anterior me refiero a que usted debe olvidarse de lo que quizá sus amigos, hermanos, familiares y hasta sus propios padres, alguna vez pronosticaron, negativamente, de lo que sería su vida. Si su vida se convirtió en lo que precisamente ellos “predijeron” es porque usted no ha logrado olvidarse de ello y, peor aún, usted no siente paz en su corazón y aún no los ha perdonado. No espere a que ellos se acerquen a usted y le pidan perdón, al contrario, descanse ya de esos resentimientos y, usted, pídales perdón por lo que siente en su corazón.

Inmeditamente, usted sentirá que se está librando de cargas que le están impidiendo caminar hacia el éxito; hacia la riqueza que Dios tiene para usted.

Segundo paso: Su propósito debe estar basado en el dar

El segundo paso del camino tiene que ver con definir su propósito en la vida ¿Usted para qué desea alcanzar el éxito y ser rico? ¿Para su propio y único beneficio? Sí es así, quizá lo logre, pero le aseguro que su riqueza se construirá sobre bases débiles que caeran rápidamente. Quizá usted sepa que Bill Gates, a pesar de lo que muchos digan, es un gran filántropo y ha donado más de diez mil millones de dolares para la salud y la educación mundial a través de su Fundación Bill y Melinda Gates, la cual ahora dirige de tiempo completo después de delegar su dirección en Microsoft. Y es por esa razón que la riqueza de Bill Gates y, de muchos otros magnates, aumenta increiblemente porque tienen un verdadero propósito social.

Si usted quiere alcanzar el éxito y quiere construir riqueza con bases firmes y sólidas debe tener un verdadero propósito o misión social, la cual siempre debe estar basada en el dar incondicionalmente.

¿Usted se ha detenido a pensar por qué Estados Unidos ha sido una nación tan bendecida y próspera y por qué en la última decada su economía ha venido en declive? Si usted se detiene un momento en la historia, se dará cuenta que los primeros colonizadores de esta “próspera tierra” provenían de Inglaterra, los cuales eran misioneros protestantes y puritanos que dejaron su país por el continuo perseguimiento religioso. Ellos llegaron a Norte América buscando una nueva tierra para establecer el reino de Dios, mientras que nuestros colonizadores, los que “visitaron” las tierras del sur, se interesaron únicamente en saquear nuestras tierras y tomar el oro.

En ese sentido, el protestantismo o la nueva iglesia cristiana se arraigó notablemente en Estados Unidos, lo que permitió que se estableciera, además de la religión, una educación sobre la economía basada en principios bíblicos. Los puritanos introdujeron el concepto del 80-10-10, lo cual significa que ellos pagaban todos sus gastos con el 80% de sus ingresos, diezmaban u ofrendaban el 10% en su iglesia y el 10% restante lo ahorraban.

Y es aquí donde están las dos claves más importantes para alcanzar la riqueza; el dar u ofrendar y el ahorro. Este ha sido el secreto de Estados Unidos por muchos años ¿Pero, qué está pasando ahora?

Desde muchos años atrás, Estados Unidos se ha venido embarcando en un Titanic que trágica y lentamente se está hundiendo: La deuda. Si lo analiza, el modelo “próspero” que se estableció originalmente en Estados Unidos no incluía la deuda, y ése es el meollo de la crisis actual de este páis; un ciudadano común debe la casa, el automóvil y hasta la ropa que viste, y por la incapacidad de pago, financia una y otra vez sus deudas. Así ya no hay posibilidad de ahorrar y mucho menos de dar. Así, ya no se construye riqueza.

Tercer paso: Continúe sabiamente, ahorre

Pídale sabiduría a Dios (Lea el libro Proverbios de la Biblia) para continuar sabiamente su camino hacia la riqueza; no recurra a la deuda, mejor ahorre. Lástimosamente, muchos tenemos el concepto de que ahorrar significa sólamente ahorrar para la casa, el automóvil o las vacaciones de fin de año. Pero el verdadero ahorro es el que aumenta su columna del activo; es el dinero que se invierte. Recuerde que su casa o su auto no son una inversión, al contrario representan un gasto.

Una inversión es tener dinero trabajando para usted; es todo aquello que tiene y que le signifique un ingreso mensual, como un inmueble en renta, un transporte para mercancías, dineros a término fijo o un negocio que le genere ingresos sin usted estar presente. A este tipo de inversiones, que en finanzas es lo que llamamos activos, es donde usted debe destinar sus ahorros, que son el 10% de sus ingresos mensuales. Recuerde que la cuota del automóvil o de la casa son gastos y los debe incluir dentro del 80% destinado para gastos.

Tenga en cuenta que para hacer inversiones rentables usted debe asesorarse de expertos en el área; si no cuenta con la colaboración de uno, guarde su dinero en el banco o en una entidad financiera a término fijo sobre una buena tasa de interés.

Cuarto paso: Organice sus cuentas

Si en este momento usted tiene ingresos mensuales de USD $1.500, lo primero que debe hacer al recibir su cheque es pagarse a usted mismo, tomando los USD $150 de su ahorro y guardarlos inmediátamente en el banco. Nunca tenga este dinero a mano o estará tentado a gastarlo; sólo retírelo cuando ya tenga lo suficiente para invertir en un buen negocio.

Así mismo, asigne sin reparos USD $150 como diezmo para su iglesia, no importa si usted es judío, cristiano o católico, recuerde que ésta es otra forma de darle gracias a Dios. Si usted no asiste a una iglesia, aunque le recomiendo que lo haga, ofrende o done este dinero a alguien que realmente lo necesite.

Finalmente, empiece a ordenarse en sus cuentas y sólo utilice USD $1.200 para todos sus gastos, obligaciones y compromisos financieros (Recuerde incluir aquí la cuota de la casa y el auto).


Un artículo de Andrés Morantes