martes, 30 de octubre de 2018

El vacío legal de la economía digital, un freno para la inversión en las startups españolas

El mayor encuentro entre inversores y startups de Europa, South Summit, ha comenzado una nueva edición este miércoles, en Madrid.

Bajo el título “Where Innovation meet Business”, los proyectos más disruptivos tienen la oportunidad de reunirse con corporaciones e inversores en búsqueda de innovación para la generación de nuevas oportunidades de negocio y corporaciones líderes.

En su inauguración, destacadas figuras políticas y empresariales han hablado sobre tecnología, oportunidades de futuro y empresa, pero también ha habido tiempo para las cuestiones más técnicas y las reclamaciones al Gobierno por parte de los inversores.


La demanda más repetida se orienta hacia la necesidad de contar con un marco regulatorio claro que aleje la incertidumbre de los inversores como única forma de situar el mercado español como una buena oportunidad de negocio.

Así lo señala Oskar Mielczarek de la Miel, director de inversiones en tecnología y movilidad de Rakuten, al diario El Mundo, donde advierte que, la falta de regulación sobre economía digital que han dado lugar a conflictos como el de Cabify y Uber con los taxistas, desviará las inversiones a otros países “sin riesgo político donde no cambien las reglas en mitad del partido”.

Para que eso no ocurra, los inversores necesitan tener una prueba de la estabilidad del mercado, algo que hoy dista mucho de ser una realidad en nuestro país.

Una situación que se dificulta todavía más con el recientemente aprobado Real Decreto Ley que regula la actividad de los nuevos servicios de movilidad y que, a juicio de Carina Szpika, presidenta de la Asociación Española de la Economía Digital, puede suponer un freno para los inversores y una pérdida de oportunidades.

También coincide en ello Mauricio Prieto, cofundador de eDreams, que afirma en el diario que el cambio regulatorio asusta a los inversores y llama a la responsabilidad de las autoridades a la hora de proteger al consumidor y pensar en la mayoría.

Las limitaciones que impone el nuevo marco a la actividad de Cabify suponen un freno para su crecimiento. Así, en un momento de grandes oportunidades para las startups españolas, su inversión se puede ver amenazada por la inseguridad legal en la que nos encontramos.

Vía: Marketing Directo