viernes, 19 de octubre de 2018

Así es la peculiar y simbólica mesa de trabajo de Jeff Bezos

Han pasado 24 años desde que Jeff Bezos lanzó Amazon, y hoy por hoy nunca se ha comprado un escritorio. Hoy te explicamos cómo es la peculiar y simbólica mesa desde la que trabaja el hombre más rico del mundo y qué lección podemos aprender de ello.
Hoy nos cuesta imaginarnos un mundo sin Amazon, el gigante del ecommerce donde podemos comprar prácticamente cualquier cosa y recibirlo en incluso cuestión de horas. Pero lógicamente la plataforma de Jeff Bezos no siempre ha sido el imperio que es hoy en día.

Es más, en sus inicios Bezos se encontró con bastantes dificultades, mayormente relacionados con dinero. Según reveló CNBC, el empresario tuvo que tirar de los ahorros de sus padres, y sus oficinas se encontraban en una zona poco glamurosa de la ciudad, compartiendo calle con tiendas de pornografía y un centro de intercambio de jeringas para heroinómanos.
Evidentemente, el Bezos de por aquel entonces evitaba cualquier tipo de despilfarro. Era tan ahorrador que en vez de comprar escritorios normales para él y sus empleados se hizo con unas puertas en oferta y les puso 4 patas para formar una mesa.
Mientras que en la década de los 90 sorprendía entrar a una oficina y ver al fundador de la compañía trabajando encima de una puerta, es aún más sorprendente descubrir que hoy en día Bezos, cuya fortuna superó recientemente los 150.000 millones de dólares, sigue trabajando sobre una puerta.
Eso es, desde que lanzaron Amazon hace 24 años, Bezos nunca se ha comprado un escritorio. No es la misma mesa que la que tenía en 1994, pero sigue siendo una puerta con 4 patas.
Bezos tiene suficiente dinero para renovar su mesa cada día si quisiera ¿por qué sigue trabajando sobre una puerta? Es un reflejo de la estrategia de ahorro del empresario: limítate a gastarte el dinero en cosas que sean relevantes para los clientes; tener un escritorio caro no cambiará nada para tus consumidores.
Hoy en día la puerta con 4 patas se ha convertido en algo tan simbólico que aquellos empleados que proponen una manera de ahorrar costes reciben un premio llamado la “puerta escritorio, tratándose de una mesa en miniatura.
Así que la próxima vez que creas que no puedes conseguir algo, o estés pasando por dificultades a la hora de lanzar tu negocio, acuérdate de Bezos enganchando las patas a su puerta escritorio en 1994. No hay recompensa sin esfuerzo.
Escrito por Christiane Drummond