miércoles, 30 de mayo de 2018

Tengo tres trabajos y no llego a fin de mes

Que los contratos brillan por su ausencia no es noticia. Al menos, los contratos reales, porque a tiempo parcial, por horas, para la temporada de verano existen y muchos pero no están indicados para una persona que ha de pagar facturas y un alquiler. Es decir, un adulto.
La experiencia de tener un trabajo para salir adelante era algo propio de la época de estudiante. Pero cada vez son más los casos que prueban que después de la crisis, lo único que ha quedado es un estilo de vida laboral nada sano, contar con dos o tres trabajos para poder llegar a fin de mes, con 20, 30, 40 o 50 años.

Cuando todo el año es verano

En algunas zonas de España es habitual que la gente sea contratada durante los meses de verano y el resto del tiempo sobrevivan con trabajos diversos. Normalmente nos venden esta noticia como algo positivo, pero si durante esos tres meses se ganara para poder comprar una mansión habría motivo, pero no es así.
Este peligro de apostar sólo por el turismo es habitual en este país y la falta de iniciativa empresarial, lleva a que esas ciudades vivan del llamado motor de la economía pero con un problema, la estacionalidad.
No hay que confundir el número de personas que nos visitan con el dinero que gastan. En muchos lugares donde es más frecuente que el turista acuda, no dejan dinero suficiente y los vecinos se encuentran con tiendas de souvenirs y una falta de tiendas especializadas en otras necesidades. Es decir, ausencia de variedad en el empleo.

Bentido y maldito pluriempleo

El Ministerio de Empleo define al pluriempleo como “la situación del trabajador por cuenta ajena que preste sus servicios profesionales a dos o más empresarios distintos y en actividades que den lugar a su alta obligatoria en un mismo Régimen de la Seguridad Social”.
Por ejemplo: una persona que trabaje 25 horas semanales en un colegio público y realice otra actividad profesional educativa, en un centro de enseñanzas, por 15 horas a la semana.
Para el pluriempleado la conciliación es una palabra exótica
En momentos donde los ingresos escasean todo trabajo es bienvenido, el problema es cuando eso de las ocho o diez horas desaparece y tu vida se convierte en un ir y venir de un empleo a otro. Con lo que eso conlleva: aumento de la ansiedad y ver menos a la familia.

En España no es donde más abunda el pluriempleo

Al menos a esa conclusión llegan los expertos. Pero lo que no se tiene tan claro es la cantidad de trabajo sumergido que hay. Tal vez no alcancemos las cuotas de los países del norte porque también contamos con trabajos donde se requiere una presencia y disponibilidad total, junto a una temporalidad escandalosa.
Pero en el caso de quien sí se lo puede permitir el perfil es similar:
  • Estudios superiores.
  • Dos o tres trabajos.
  • Problemas a la hora de hacer la declaración de la renta.-
  • Una hora y media de ocio al día (con suerte)
La pregunta es: ¿Se puede mantener a largo plazo este estilo de vida laboral? Tanto por edad, como por compromisos familiares (hijos, familiar dependiente...) La respuesta es sencilla, no. Pero en la actualidad, aunque no estemos a la cabeza en Europa, no deja de ser frecuente tener alguien cercano que vive en dos trabajos, porque su casa la ve poco o nada.

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