jueves, 19 de febrero de 2015

6 malos hábitos “marketeros” que debe dejar en la cuneta de una vez por todas en 2015

Los “marketeros” tienen tanta presión encima que muy a menudo intentan hacer muchas más cosas de las que en realidad están en condiciones de hacer. Y ya sabe, como bien dice el refranero popular, quien mucho abarca poco aprieta.
Si siente que no da más de sí y necesita hacer “limpieza” en su innumerable lista de tácticas “marketeras”, le proponemos jubilar cuanto antes las que enumera a continuación HubSpot:
1. Obsesionarse con el marketing en tiempo real
Oreo marcó hace un par de años un auténtico golazo “marketero” con su famoso tuit durante el apagón de la Super Bowl 2013. ¿El problema? Que desde entonces las marcas están completamente obsesionadas con el marketing en tiempo real, tanto que a veces su afán por sacar partido “marketero” de la actualidad les lleva a caer en el mal gusto y a convertirse involuntariamente en la “comidilla” de las redes sociales (y no por un buen motivo precisamente). El marketing es tiempo real es estupendo, pero tampoco hay que forzarlo.

2. Permanecer en redes sociales que no funcionan
El universo 2.0 es cada vez vasto y los “marketeros” están presentes en cada vez más redes sociales de forma simultánea. Pero pensándolo bien, ¿cuántas de esas redes sociales son realmente rentables? No porque la red social X esté de moda quiere decir que vaya a ser rentable para su compañía. Este año preste mucha atención a las métricas y no dude en “divorciarse” de las redes sociales que poco o nada hacen en favor de su compañía.
3. Esperar que la gente descubra por sí sola el contenido sólo porque éste es genial
El universo del marketing de contenidos está cada vez más superpoblado. No en vano, el 70% de empresas B2B y B2C han dado un acelerón a la producción de contenidos durante los últimos 12 meses. Con tanta competencia la solución para hacerse oír en el cada vez más ruidoso universo del marketing de contenidos no es tanto publicar más como trabajar más en la promoción del contenido publicado. Por muy genial que sea el contenido, si no lo promocionamos, no llegará nunca a los ojos del consumidor.
4. Apostar por las horripilantes (y antinaturales) fotos de banco de imágenes
El contenido visual está causando furor últimamente. La solución más fácil para subirse al carro de esta tendencia es echar mano de los rancios bancos de imágenes, pero a la larga es también la menos rentable. Según un reciente informe de la agencia especializada en social media marketing Laundry Service, las campañas con imágenes procedentes de bancos de imágenes registran una tasa de clics del 2,35%, porcentaje que aumenta hasta el 8% en el caso de las fotografías originales. Y no sólo eso, las campañas que utilizan este último tipo de imágenes alcanzan tasas de conversión hasta un 25% superiores.
5. No optimizar sus acciones “marketeras” para los dispositivos móviles
Muchos “marketeros” se contentan con adaptar sus webs a los dispositivos móviles y no se molestan en ir más más allá a la hora de poner en marcha sus campañas enfocadas a los smartphones y las tabletas. Sin embargo, no basta con que una web móvil luzca “bonita” en los smartphones y tabletas. Una web móvil debe poder presumir de una usabilidad óptima en todo el sendero de la conversión, ese que recorre el consumidor desde que es un simple visitante hasta que se convierte en cliente.
6. Realizar informes de métricas insignificantes
El universo de las métricas es extraordinariamente extenso, por lo que es fácil perderse. Si no quiere perder tiempo y dinero en este auténtico laberinto, céntrese sólo en aquellas métricas que son realmente importantes para su negocio.