viernes, 4 de julio de 2014

Lecciones del fracaso de startups famosas

Muchos de nuestros seguidores están haciendo sus primeras armas al frente de startups, y sueñan con alguna vez tener el éxito que sólo algunas pocas han conseguido. Pues bien, en el caso de que tengamos esa oportunidad, conviene que estemos debidamente preparados, y para ello, puede sernos de suma utilidad tener en cuenta cómo han manejado su eclosión inicial algunas experiencias previas famosas a nivel internacional.

Gowala

Allá por el año 2007, cuando las redes sociales recién comenzaban a tener presencia entre los usuarios, se gestó una de las lecciones de fracasos de startups famosas que no podemos olvidar. Es lo sucedido con Gowala, una aplicación que funcionaba a partir de la ubicación de los usuarios, pero que fue arruinada por la aparición de Foursquare, entre otras. ¿Su pecado? Haber competido contra un gigante sin ofrecer funciones superadoras a los usuarios.

Pay By Touch

Aunque es cierto que Pay By Touch tenía detrás una enorme cantidad de inversores, esta firma que se valía de las huellas digitales para la realización de los pagos, nunca llegó a ser exitosa de forma definitiva. Para muchos, su principal error fue intentar ofrecer una solución a un problema que ellos veían, por lo que terminó careciendo de utilidad. Paradójicamente, varios años más tarde Apple va por el mismo camino de desarrollo.

RealNames Corporation

RealNames Corporation fue probablemente una de las primeras experiencias de dominios en la web. Con este servicio, podíamos configurar en la barra de direcciones del Internet Explorer para obtener nuestros propios sitios. Claro, el día que Microsoft tomó conciencia de su éxito decidió redirigir todo el tráfico a su buscador, el de MSN. ¿La enseñanza?: nuestro éxito nunca debe depender de nadie más.

Pets.com

Cuando surgieron los primeros sitios webs y el comercio electrónico se puso de moda, Pets.com demostró que se podía hacer mucho dinero vendiendo productos para el cuidado de las mascotas, e incluso la compañía apareció en una publicidad del Super Bowl. Sin embargo, poco a poco las ganancias se recortaron, y sólo se vendía con descuentos que las achicaban aún más. La lección es que debemos intentar ser sinceros acerca de la viabilidad de un negocio, y saber virar a tiempo.