martes, 4 de junio de 2013

Cuando algo cotidiano acaba convirtiéndose en negocio

En nuestra vida cotidiana realizamos algunas tareas y/o acciones por placer y otras por necesidad, como puede ser por ejemplo la confección de prendas textiles para nuestros animales de compañía. Pues bien, ante las ácidas circunstancias entre las que nos encontramos, cada vez hay más emprendedores que se apoyan en ello para buscar una oportunidad profesional.
Este es el caso de Celia Jiménez, que tras diseñar prendas para su perro, ha acabado fundando la empresa Pepito&Co, mediante la que lleva dos años diseñando y vendiendo complementos y ropa para perros, desafiando a la crisis económica y aumentando su facturación a un ritmo envidiable.
Como ayer os contaba en estas páginas, no por tener un hobby tenemos que ver en él una idea de negocio, pero si se dan las circunstancias adecuadas y nos vemos con empuje para ello, pudiendo llegar a gestar una empresa muy gratificante en el plano económico y en el personal.
Este tipo de emprendedores me despierta cierta envidia, ya que cuentan con la enorme suerte de poder desarrollar su actividad a la que aman, algo que es muy reconfortante y que además, puede dotarnos de una motivación extra a la hora de encarar dificultades.