martes, 2 de noviembre de 2010

El secreto del éxito de la publicidad online de Google

A pesar de que las redes sociales están acaparando gran parte de la atención de los usuarios de internet, el negocio de las búsquedas y la publicidad online sigue siendo dominado por el gran gigante de la red, Google.

Actualmente, Google acapara un 66% de la cuota total de las búsquedas de internet consolidando así su dominio de las búsquedas a pesar de los intentos de sus competidores por arrebatarle su hegemonía.  En este sentido, Facebook y Bing han anunciado una alianza estratégica para mejorar los resultados de las búsqueda en Facebook. Sin embargo, son muchos los que consideran que con ello están cometiendo el mismo error que otras muchas compañías de búsqueda cometieron en el pasado. Para ello hay que concebir a Google desde un prisma diferente y no exclusivamente como una empresa de búsquedas.

La razón de que los ingresos de Google aumentaran hasta un 23% durante el último trimestre es sencillamente debido a la relevancia y fortaleza de su propio modelo publicitario. En este sentido Google desempeña una mejor labor a la hora de hacer coincidir sus anuncios con lo que realmente los usuarios están buscando. Aumentando con ello tanto su relevancia como la efectividad esperada por los anunciantes.

Hemos de tener en cuenta que Facebook están generando una gran cantidad de tráfico pero sus ingresos publicitarios por impresión de página son realmente pequeños en comparación con Google. Por otro lado, Bing representa un 11,2% de la cuota total de las búsquedas de internet pero sus ingresos de publicidad en las búsquedas no corresponden, ni siquiera alcanzan, la mitad de este porcentaje.

Llegado a este punto resultaría fácil definir a Google casi como un motor de publicidad encubierta más que como una empresas de búsquedas. Su metamorfosis se ha desarrollado con el paso de los años hasta el momento exacto en el cual, el buscador encontró la fórmula perfecta para establecer un robusto y sólido modelo de negocio basado en la publicidad.

De hecho rara es la vez que Google anuncia mejoras o cambios drásticos en su sistema publicitario en cuanto a mejorar la calidad de los propios anuncios se refiere. La razón es sencilla y simplemente se basa en mantener unos mecanismos y metodologías que están funcionando a la perfección, ofreciendo grandes resultados de rentabilidad y efectividad tanto para la compañía como para las empresas anunciantes.

Esto en gran parte reside más que en una fórmula en los principios de los conceptos básicos tal y como comentábamos en un reciente artículo. A diferencia de los buscadores, la intención y el uso aplicado que los usuarios mantienen en las redes sociales como Facebook es "Conversar y Contactar" a diferencia de lo sucede con quienes utilizan los buscadores para "Buscar y Encontrar". Un aspecto que desequilibra la balanza a favor de una mayor efectividad de sus anuncios publicitarios. Por que no confundamos. Háblamos de publicidad y no de otro tipo de estrategias basadas en estas herramientas sociales.

En este sentido, algunos estudios como el desarrollado por Inside Facebook, señalan que al 53,3% de los usuarios de Facebook les resulta indiferente la publicidad que es mostrada en las páginas de la red social. Así como el 40% de quienes afirman que no les gustan o consideran poco importantes dichos anuncios. Tan sólo un 6,2% manifiestan o consideran relevantes estos anuncios.

Y claro está, la evidencia del éxito del modelo publicitario de Google reside en que para la gran mayoría de anunciantes, un dólar invertido en su buscador devuelve más ingresos que un dólar gastado en otro sitio. Por lo tanto ni tan siquiera el número de impresiones puede considerarse un factor vital o sumamente importante por encima de la propia efectividad alcanzada. Pues este es el verdadero objetivo de los anunciantes a la hora de valorar el retorno de la inversión realizada.

La popularidad de las redes sociales no es suficiente ni parece disponer de los recursos o mecanismos necesarios para lograr que su publicidad sea tan relevante como efectiva. Sobre todo teniendo en cuenta las barreras impuestas por las políticas de protección de datos personales que dificultan un desarrollo más complejo y avanzado de la publicidad segmentada y dirigida a los usuarios.

Un artículo publicado en Puro Marketing