martes, 19 de abril de 2016

Los 8 hábitos de los publicitarios altamente productivos (y con "superpoderes")

La productividad es algo que lamentablemente se les escurre entre los dedos a los publicitarios, en particular a quienes están en la cúspide de las agencias, que tiene que lidiar con mil y una cosas a la vez y se pasan gran parte de su jornada laboral "encarcelados" en reuniones que son en la mayor parte de los casos deliberadamente inútiles.
Para ser verdaderamente productivos, los publicitarios (particularmente aquellos que ejercen de líderes dentro de las agencias) deben controlar con precisión de relojero suizo su agenda, estar centrados (y tener las cosas muy claras) y priorizar.
A continuación, de la mano de HubSpot desglosamos los 8 hábitos que debe atesorar un publicitario realmente productivo:

1. Tener la mirada puesta en lo que de verdad importa
Antes de zambullirse en la bandeja de entrada de su correo electrónico, colapsada de mensajes, un publicitario debe preocuparse de poner nombres y apellidos a las que serán sus prioridades en el transcurso de su jornada laboral. De hecho, los publicitarios altamente productivos inician su jornada laboral, no leyendo las decenas y decenas de emails que atestan su bandeja de entrada, sino dilucidando durante al menos 60 ó 90 minutos cuáles serán sus prioridades en el transcurso de las próximas 8 horas.
2. Decir “no” (y decirlo muy a menudo)
Decir “no” es esencial para los publicitarios que ejercen de líderes dentro de las agencias. Sólo así podrán concentrarse en el negocio que tienen entre manos y en lo que éste necesita. Un “no” no tiene además por qué ser un “no” definitivo. Puede ser un “no” a hacer algo aquí y ahora, pero sí transcurrido determinado periodo de tiempo (o con otra persona en el papel de líder)
3. Usar las herramientas adecuadas
Cuando la lista de tareas de un publicitario no deja de pegar el estirón y crece cada día varios centímetros, es fácil dejarse tentar por lo que a priori parece lo más razonable: echar horas extra y no tomarse un solo minuto libre ni para comer. ¿El problema? Que está demostrado científicamente que las personas que trabajan 55 horas o más a la semana tienen peor vocabulario y razonan peor que las que “sólo” trabajan las 40 horas reglamentarias. Afortunadamente ahí fuera hay multitud de herramientas que los publicitarios pueden utilizar en su propio beneficio para evitar caer en las garras de las horas extras y quedarse compuestos y sin productividad. Sane Box es, por ejemplo, una herramienta muy útil para mantener bajo control la bandeja de entrada del correo electrónico, x.ai es muy eficaz para programar reuniones, Omvana ayuda a los publicitarios a descubrir los múltiples “superpoderes” de la meditación y Trello les facilita la gestión de proyectos.
4. Eliminar posibles distracciones
Los smartphones, esos que tan irrenunciables nos parecen en nuestro día a día laboral, son en realidad, con sus innumerables notificaciones, “asesinos en serie” de la productividad. Razón de más para que los publicitarios, para los que la productividad debería ser sagrada, desactiven las notificaciones de sus amadísimos smartphones mientras están en el trabajo.
5. Tener una rutina matutina
Tener una rutina matutina (y saludable) es importantísimo para sacar el máximo jugo a la productividad. Algunos publicitarios madrugan y hacen ejercicio cuando el sol no asoma aún en el horizonte, otros meditan. No importa cuál sea la rutina de la que se cuelgan del brazo los publicitarios. Lo importante es que tengan una y que ésta les infunda positividad.
6. Ser perezoso
Un publicitario que además de publicitario ejerce de líder es capaz de delegar tareas en los demás y demostrar a sus empleados lo “perezoso” que puede llegar a ser. Los líderes tienen visiones. Sus vasallos se encargan de hacer realidad esas visiones.
7. No saltar de tarea en tarea
Los publicitarios que son productivos de verdad no brincan de tarea en tarea (según van viniendo). Trabajan en bloques de tiempo y si en un determinado bloque temporal deben estar concentrados única y exclusivamente en una tarea, no dejan que un inoportuno email les venga a arruinar la productividad.
8. Ser un poco egoísta (y cuidarse mucho)
Los publicitarios exitosos enarbolan la bandera del “mens sana in corpore sano” y son muy generosos prodigándose mimos a sí mismos. ¿El objetivo? Cuidarse para mantener en lo más alto sus niveles de energía y sus funcionalidades cognitivas. Hacer ejercicio y comer de manera saludable es vital para mantener viva la productividad.