miércoles, 16 de abril de 2014

¿Existe una edad para el emprendimiento?

Probablemente ante esta pregunta la primera respuesta rápida será afirmar que no, que no existe una edad concreta a la que poder plantear emprender una idea de negocio, y que es a partir realmente de tener una idea y las herramientas necesarias para desarrollarla cuando el emprendedor puede lanzarse a la aventura de crear un negocio independientemente de su edad.

Sin embargo, está, teóricamente, respuesta que debiera ser acertada, se topa de bruces con la realidad de un país en el que, si ya de por sí la actitud mediante el emprendimiento es de temor, a medida que avanza la edad de la persona aumenta de manera exponencial dicha postura de temor.

Podemos acceder a una buena muestra de esto la reciente encuesta realizada por GfK para Amway, en el que sobre un muestreo de 1000 individuos acerca de su opinión sobre el emprendimiento a partir de los 50 años, la opinión favorable a emprender decrece a medida que aumenta la edad de la persona.

Si más de la mitad de los españoles se muestran cautos ante la posibilidad del autoempleo, en el caso de los mayores de 50 años este porcentaje aumenta, y, como elemento clave de ese temor se encuentra el miedo al fracaso.


Este miedo al fracaso en un proyecto de emprendimiento por parte un mayor de 50 años alcanzaría al 75% de los encuestados, una cifra superior a la media europea (que ronda el 69%) pero muy lejos del concepto de autoempleo por ejemplo en Estados Unidos, donde tan sólo el 27% de los mayores de 50 años muestran temor al fracaso como obstáculo al emprendimiento.

¿Emprender entonces es cosa de jóvenes?

Si tomamos ambos extremos citados, el de nuestro país o el de Estados Unidos, eliminado ese miedo al fracaso por lo visto instalado en el ámbito europeo ante la posibilidad de crear autoempleo a partir de los 50 años, lo cierto es que la respuesta debiera ser no, es decir, valores como la experiencia, la trayectoria profesional y el conocimiento de los entornos en los que se puede desarrollar un nuevo proyecto empresarial que proporciona la edad, debieran ser elementos favorables que compensarán posibles obstáculos.

Sin embargo, y como los resultados de esta encuesta citada muestran, es cierto que al menos en nuestro ámbito inmediato, la sensación de que emprender es cosa de jóvenes sigue calando de manera generalizada.

Gestión Pyme