jueves, 28 de noviembre de 2013

Cuatro pequeños 'trucos' para luchar contra la indecisión

La indecisión es una pequeña trampa que puede echar por tierra un proyecto, ya sea personal o empresarial. La incapacidad para tomar caminos, a riesgo de equivocarse, puede salir muy cara. Se pospondrá una y otra vez hasta que sea demasiado tarde.
Un cambio de planes importante en el negocio, el planteamiento de cierre de la empresa ante las dificultades económicas, o una oferta de colaboración. Para afrontar una de esas decisiones importantes sin que la procastinación haga de las suyas, podemos plantear cuatro pequeños ‘trucos’ que allanarán el camino.
Establecer un deadline fijo, si no viene marcado por las circunstancias. Lo mejor es ponerse una fecha como horizonte, dependiendo de cuándo se deba tomar la decisión. No hacerlo abrirá la puerta a ir posponiéndolo continuamente.

Plasmar pros y contras. Papel y lápiz y hacer un listado de pros y contras de cada alternativa. Ponerlo sobre un folio en blanco ayuda mucho más de lo que uno imagina en un principio.
Consultar, pero sin eternizarlo. El círculo más cercano puede ser de gran ayuda o hacerlo aún más difícil. Por eso, se debe circunscribir a las personas que, verdaderamente, puedan ayudar en la decisión.
- Convencerse: equivocarse entra dentro del guión. El que no decide, nunca se equivoca, pero tampoco avanza. Hay que grabarse en la mente que la vida es una cuestión de decisiones y unas veces se acierta y otras no tanto.
Y tú, ¿incluirías alguno más?