miércoles, 30 de octubre de 2013

Inconvenientes de incluir tu Startup en una Aceleradora ó Incubadora de Negocios

Estamos pasando por los años dorados del Emprendimiento, por el Boom de los Emprendedores y de los negocios que se desarrollan alrededor de ellos. Las Aceleradoras y las Asociaciones de Business Angels son dos buenos ejemplos de este tipo de negocios que están surgiendo para apoyar – de una forma u otra a los Emprendedores -.
Dentro de unos años podremos mirar atrás y comentar aquellas iniciativas que fueron un éxito y las que no, de igual modo que hacemos ahora con los Proyectos de muchos Emprendedores están lanzando al mercado.
En cualquier caso, los modelos de negocio que están surgiendo a través de los Emprendedores están bien, son muy interesantes y necesarios porque están destinados a ayudar a los Emprendedores a mejorar sus Proyectos y sus Startups mediante los servicios que ofrecen … pero … ¿Os habéis preguntado si vuestra Startup está en el momento adecuado para hacer uso de estos servicios? ó si ¿Estáis buscando la Aceleradora adecuada para vuestra Startup?

Buscando información sobre este asunto he encontrado un artículo de un Emprendedor llamado Karim Abouelnaga, Fundador de “Practice Makes Perfect”, una asociación, ONG, que tiene como objetivo ayudar a los niños con pocos recursos a mejorar su rendimiento académico mediante Profesores y Programas formativos especiales.
Karim fue uno de esos Emprendedores que tuvo la suerte de ser “Acelerado” y en el artículo que comparto con vosotros, nos cuenta los inconvenientes de esa etapa de su Proyecto: No todas las Startups están preparadas para ser aceleradas. Os dejo con la opinión de Karim, no tiene desperdicio:
Durante casi tres años, he estado al frente de una entidad educativa sin fines de lucro que fundé junto con otros cinco amigos en nuestro dormitorio de la Universidad Cornell. Bajo el nombre de “La práctica hace la perfección”, nuestra compañía se asocia con escuelas y dirige sus programas de escuela de verano en los barrios del centro de la ciudad, apoyando a los estudiantes desde la escuela primaria hasta la matrícula universitaria.
Hasta el año pasado, al igual que muchas ONG, nos apoyamos en donaciones para llevar a cabo nuestro trabajo. Sin embargo, tras la recesión más reciente, incluso las personas que buscan deducciones fiscales no se atreven a donar a las organizaciones cuya sostenibilidad depende al 100 por cien de las donaciones. Tuvimos que empezar a pensar en otras vías, si queríamos permanecer a flote.
El pasado mes de Abril, solicitamos estar en la segunda clase de Points of Light Civic Accelerator con sede en Atlanta. Esta Aceleradora de Proyectos no es sólo el primero de su tipo que se centran en proyectos sociales, sino también el primero en participar en acuerdos de reparto de ingresos con las organizaciones no lucrativas que cuentan con modelos de ingresos ganados - Con anterioridad, las formas más comunes de inversiones en entidades no lucrativas han sido a través de financiación de la deuda -.
Pocos meses más tarde,  me hubiera gustado haber evaluado mejor el programa antes de ejecutarlo.
Aunque, naturalmente, nos quedamos encantados con la idea cuando la oportunidad se presentó por primera. ¿Quién no lo estaría? Creímos la promesa de conseguir más Inversores, la oportunidad de refinar nuestro modelo de negocio, una inversión de $10.000 y una formación de 12 semanas nos llevaría al siguiente nivel.
Pero con todos esos recursos, hay, por supuesto, ventajas e inconvenientes. La Aceleradora reclama un ocho por ciento de los ingresos de nuestra organización durante cinco años – hasta que la inversión inicial del acelerador se duplique o el plazo de cinco años transcurra.
Si estás buscando unirte a una Aceleradora, hazte un favor y considera las siguientes precauciones:
1. Habla con los que hayan experimentado con aceleradores antes:
La primera vez que tuvimos contacto con alguien que había experimentado con una Aceleradora de Negocios  fue después de que ya hubiéramos firmado los términos del contrato. La conversación en ese momento giró más sobre cómo sacar el máximo provecho de la experiencia y lo que hubieran hecho de otra manera.
Si hubiéramos preguntado antes de aceptar la oferta, nuestras preguntas habrían sido diferentes. Nos habríamos centrado más en cuáles eran las organizaciones mejor posicionadas para obtener el máximo provecho de esta experiencia. Es el programa más adecuado para Startups que necesita ayuda para perfeccionar su modelo de negocio, identificando los segmentos de clientes, la creación de productos, recaudando más dinero o la construcción de una tabla.
Antes de pasar a una Aceleradora, asegúrate de que tus objetivos están alineados con la experiencia del programa.
2. No asumas que recibirás fondos adicionales:
Este es uno de los mayores errores que hemos cometido. En el momento en que el formamos parte de la Aceleradora, necesitábamos $70.000 para llegar a uno de nuestros objetivos internos. Creíamos que con la exposición adicional que recibiríamos al ser parte de este acelerador llevaría a un incremento de la inversión de las fundaciones o corporaciones. Si hubiéramos procedido con la diligencia debida, nos habríamos enterado de que los anteriores Proyectos no recibieron ninguna inversión adicional durante el período de 12 semanas.
Como se mencionó anteriormente, si tienes expectativas específicas para una Aceleradora, ponte en contacto con otras personas para ver lo que ellos sacaron del programa.
3. Has de saber tus intenciones:
Más allá de que ellos te escojan por qué eres una buena opción para esa Aceleradora. En concreto, hay que ser sincero contigo mismo y con tu Equipo preguntándose lo que quieren y de quién. Y si lo que quieres de ellos no es posible, entonces las probabilidades son bajas o no habrá un beneficio mutuo.
Para nuestro equipo, la inversión de $10.000 se quedó en una rentabilidad de $ 4000 después de viajar a todas las sesiones obligatorias por los EE.UU. dejándonos muy pocos recursos para impulsar nuestro Proyecto, nuestra Startup Social.
Justo cerca de la última semana del programa, se hizo dolorosamente evidente que nuestras expectativas no estaban alineadas con las de la Aceleradora, convirtiéndola en una última etapa incómoda que nos dejó la sensación de haber vivido una experiencia poco afortunada para nosotros y para nuestro Proyecto.