jueves, 2 de mayo de 2013

¿Cómo reconocer cuándo emprendemos con éxito?


Cada iniciativa de emprendimiento tiene unas características particulares que condicionan la identificación de sus actividades clave, así como la métrica recomendada para evaluar el progreso alcanzado.
Cuando la iniciativa es de carácter social y queremos medir su aceptación por clientes y usuarios acudimos a reuniones tipo “focus-groups” que nos dan una respuesta cualitativa del grado de satisfacción ante nuestro producto o servicio.
Para las iniciativas del sector de las TIC se usan herramientas conocidas, como: Google analitics, Mixpanel y Kissmetrics. Esta última publica un blog donde ofrecen un excelente contenido sobre métricas y su uso más frecuente.
En principio, las actividades clave representan los componentes de mayor incertidumbre o riesgo del modelo de negocio (canvas o lienzo). La idea es validar si el producto -o servicio- cuenta con la aceptación esperada por los segmentos de clientes objetivo.

El uso de métricas se aplica en la etapa de mejora de la propuesta de valor. En la validación –virtual o real- de la propuesta de valor obtenemos la información necesaria para introducir los cambios en el MVP.
A partir del lanzamiento de la propuesta mejorada se evalúa el efecto del cambio introducido sobre el grado de adopción  por clientes y usuarios potenciales. Para esto se diseñan diferentes experimentos como: el tipo A/B para probar productos diferentes de manera aleatoria, o de cohortes para analizar la tendencia de uso por clientes y usuarios con diferente antigüedad.
Al final, el equipo directivo y sus asesores en esta materia, cuentan con información relevante para validar el éxito del producto -o servicio- en una etapa temprana de su lanzamiento o, por el contrario; para descartar el MVP y pivotar a una solución que garantice una tasa de crecimiento aceptable.
El uso de métricas adecuadas para evaluar el grado de adopción de un producto o servicio se traduce en una reducción de su ciclo de lanzamiento y, por ende; en un uso óptimo de los recursos financieros disponibles para emprender con éxito.