jueves, 26 de enero de 2012

¿Sabes cómo supervisar tu negocio?

Dejar en manos de empleados nuestro negocio siempre será motivo de incertidumbre. Muchos emprendedores evitan el crecimiento de un negocio por el temor de ser objeto de robos, mal servicio al cliente o simplemente el desinterés de nuestro personal.
Es una realidad que la operación de una cadena de negocios es posible mediante la delegación de funciones y responsabilidades, esto lo demuestran las cadenas (y franquicias) que tienen más de una unidad de negocio exitosamente.
Por otro lado, aun cuando estemos al frente del negocio, es importante saber si lo estamos haciendo correctamente o si hay algo en lo que debemos mejorar. De ahí que sea tan importante aprender a ejercer una supervisión cercana, proactiva y estricta para que el negocio siga creciendo. En este artículo les hacemos algunas recomendaciones para todos los que estén en hacer crecer sus negocios:
Identificar los puntos críticos de éxito. ¿Qué es lo que hace exitoso el negocio? Por supuesto que las ventas (que es el primer punto crítico), seguido de la cantidad de clientes que se atiende y el monto que se le vende a cada uno en promedio. De ahí podemos identificar un número indefinido de indicadores que podemos medir (contra objetivos). La labor del dueño del negocio es identificar cuáles son los más importantes y establecer el método de medición que deberá aplicar. Si se cumplen cada uno de los puntos críticos de éxito, el negocio debe obtener la rentabilidad esperada, si no es así es necesario replantearlos.
Capacitar al personal. Cada uno de los puntos críticos de éxito deben corresponder a los procesos que el personal llevará a cabo como parte de su trabajo. El empleado debe conocer exactamente qué debe hacer, cuándo y cómo se le va a medir. Para esto es que se generan los y programas de capacitación.
al personal. El equipo en su conjunto debe conocer las metas que tiene que cubrir (sean o no monetarios), cada integrante debe saber y comprometerse con la parte de la meta que le corresponde. De tal forma que todo el equipo esté involucrado en conseguir el resultado y que sepa que de su trabajo depende el resultado de todos los demás. No es factible que un equipo de trabajo logre algún resultado si no sabe qué debe perseguir.
Medir el desempeño del personal. Con base en los puntos anteriores se establecen las mediciones: periódicas y sorpresas. Las primeras miden el esfuerzo y empeño que hacen los empleados para cumplir las metas y las segundas en asegurar la honestidad del personal.
Consecuencias. De las mediciones que hablamos en el punto anterior se deben desprender consecuencias. Sean para premiar o para castigar. Por supuesto que la falta de probidad debe tener consecuencias severas, pero no solo el robo es un acto deshonesto, también lo es atentar contra las instalaciones del negocio o el desinterés en el trabajo. Debe quedar muy claro que no se pasará por alto el incumplimiento de los objetivos que cada persona debe cumplir. Por otra parte los logros que tienen como equipo y como individuos deben ser reconocidos, sea como incentivo o el mismo reconocimiento.
Sin duda que hay mucho que hablar sobre como supervisar tu negocio. En otras entradas abordaremos el tema desde distintos ángulos.
Un artículo de PPB Consultores