miércoles, 5 de enero de 2011

La soledad del emprendedor

La verdad es que hay una relación directa entre la felicidad del emprendedor con los resultados empresariales del negocio que tiene a su cargo. Y en los tiempos actuales donde la crisis es una amenaza muy seria para las pequeñas empresas, el emprendedor lo sufre en sus carnes de una manera muy especial: te sientes solo y te das cuenta que sólo tú puedes sacar adelante el proyecto.
Se habla de que las grandes empresas necesitan ayudas estatales para salvaguardar el empleo de miles de trabajadores pero ¿qué sucede con los emprendedores, quién nos ayuda a nosotros? No tenemos la estabilidad ni la seguridad que supone el trabajar por cuenta ajena, ni tampoco el apoyo de la Administración para seguir luchando para labrarte un futuro.
Es ahora cuando necesitamos incentivos desde las distintas instituciones que tienen competencia al respecto para ayudar a aquellos que han decidido trabajar por cuenta propia dinamizando la economía y creando empleo. Dada la inoperancia de nuestros políticos les resumo algunas ayudas que nos podrían ir muy bien a los emprendedores:
- Eliminar la liquidación del IVA para operaciones inferiores a 3.000€
- Reducir las cuotas empresariales por la contratación de trabajadores (no es posible que nos cueste lo mismo contratar a un trabajador que a una multinacional)
- Crear servicios gratuitos para los autónomos como gestorías, asesoría en derecho y marketing, imprentas, etc. con lo que nos ahorraríamos mucho dinero en la contabilidad, impresión de documentos, abogados, etc.
- Proveer de oficinas y salas de reuniones gratis para los emprendedores.
- Asesoramiento técnico en nuevas tecnologías y participación en fórums del sector correspondiente
- Subvenciones para participar en ferias para ayudar a la promoción de los productos y servicios.
Y todo ello para evitar caer en la tentación de tirar la toalla y volver a reincorporarte en el mercado de trabajo. La soledad el emprendedor es muy dura pero hay que seguir adelante!!! No hay marcha atrás, ya no es posible el camino de retorno, porque una vez que te haces emprendedor resulta muy difícil trabajar por cuenta ajena.
Nacho Martín