martes, 26 de octubre de 2010

Nichos

No sé porqué pero mucho antes de que nos metiesen Halloween a presión, en España estábamos acostumbrados a escuchar historias sobre cementerios. No me refiero a historias de fantasmas, sino a otras historias de terror relacionadas con cuestiones más burocráticas sobre la propiedad del “terrenito” y otras similares.

Parece que a la gente mayor le gusta hablar de estos temas. Supongo que, para algunas personas, un camposanto es como un parque temático. Debió ser en alguno de esos momentos familiares tan entrañables cuando escuché por primera vez el concepto de nicho.

Cuando hablo de posicionamiento de Marca Personal parece que es unicamente aplicable a emprendedores, empresarios o expertos independientes. Yo mismo tengo tendencia a darle ese enfoque, especialmente porque las empresas no parecen muy partidarias de fomentar el Branding Personal entre sus profesionales.
Sin embargo, y a pesar de lo que digan los que “mandan” en las organizaciones y de los “firewalls” que levanten, la empresa es un lugar tan bueno como otro cualquiera para diseñar una estrategia de Marca Personal.

Una empresa es un entorno competitivo como cualquier otro y por lo tanto existen nichos en los que posicionarte. Una organización es un microcosmos, un mercado en el que existen “clientes”, “competencia”, canales, reputación, necesidades insatisfechas igual que en mercados más grandes. Lo único que cambia es el tamaño del “mercado” y la utilización o el alcance de algunas herramientas de marketing.

Quizás eres un buen profesional que no estás teniendo el reconocimiento que mereces (o quizás sí es el que mereces, en cuyo caso lo tienes un poco más  jodido). Puede que estés estancado mientras otros más inútiles ascienden.

En realidad, lo que ocurre con tu trabajo no es diferente a lo que sucede con cualquier producto que ha alcanzado la madurez. Si quieres que la situación cambie debes diseñar una estrategia de posicionamiento y revitalizar tu “producto”. Recuerda que tu producto no eres tú sino tu trabajo.

La estrategia de posicionamiento en una organización sigue los mismos pasos que en cualquier otro sitio. Reflexiona sobre estas cuestiones:
  • ¿Tienes claro que “narices” quieres? Lo que debes preguntarte es que es lo que quieres conseguir dentro de tu empresa (si quieres seguir ahí). No vale decir que quieres seguir como estás porque ese es el primer paso para ocupar un lugar en un nicho funerario laboral.
  • ¿A qué te quieres dedicar? Uno de los pasos más importantes que debes dar es el de identificar tu nicho de mercado o acabarás convirtiendo tu cubículo en tu propio nicho profesional (pero del que te sacan con los pies por delante).
  • ¿Te has quedado obsoleto? Pues empieza a prepararte y a aprender o reaprender lo que has olvidado. Y si no te gusta la tecnología, ya puedes empezar a hacer que te guste.
  • ¿En que eres bueno? ¿Piensan en tí cuando hay algún tipo de “marrón”? Eso te va a dar una idea de la forma en que te has posicionado. Si no hay algo en lo que destaques, tienes todas las papeletas para ocupar tu nicho en el INEM.
  • ¿Te ganas el sueldo? Se supone que te pagan por algo. Si no eres capaz de encontrar, justificar y demostrar que eres capaz de generar un X% más de lo que ganas, vete recogiendo tus cosas.
  • ¿Tienes apoyos? ¿Quien habla bien de ti en las reuniones a las que no asistes? Pues empieza a buscar gente que haga de abogado de tu trabajo.
  • ¿Te perciben como deseas? ¿Te perciben? Pues deja de pensar que solo por hacer buen trabajo ya serás recompensado. Eso no nunca ha funcionado. Así que, empieza a hablar de lo que estás aportando a la empresa. Pero sin ponerte medallas que no te corresponden.
  • ¿Estás utilizando correctamente tus canales de marketing? Hay montones de opciones para hacerte visible. Reuniones de trabajo, presentaciones, convenciones, intranet, boletines internos en los que nadie quiere escribir, la máquina de café, la hora de la comida, proyectos que no quiere nadie,…
Como te digo, una empresa grande se comporta como un micromercado. Debes pensar como un profesional con Marca Personal dentro de ese entorno. Quizás no puedas utilizar las herramientas dospuntocero dentro de la empresa, pero si meditas un poco, verás que hay muchas otras formas de conseguir pasar de la invisibilidad a la imprescindibilidad como sugería algún amigo para el título de mi libro.