martes, 31 de mayo de 2016

7 maneras loquísimas (pero eficaces) de lograr que su creatividad se desmelene

La publicidad, que no es (afortunadamente) la disciplina más cuerda del mundo, nos sorprende de vez en cuando con anuncios que parecen salidos directamente de un manicomio (a juzgar por su desatada locura).
¿Cómo alumbran las permanentemente enajenadas mentes de los publicitariosideas tan rematadamente locas? Responder a esta pregunta es casi imposible porque, como bien dice el viejo refrán español, "cada maestrillo tienen su librillo".
No obstante, si quiere desatar su creatividad y engendrar muchísimas y loquísimas ideas, le proponemos echar mano de las técnicas que disecciona a continuación About.com:
1. Saque “basura” de su mente (y ganará)
Coja un pedazo de papel y anote todo lo que se le pase por la cabeza. No discrimine entre buenas y malas ideas. Y escriba todo aquello que su mente tenga a bien regalarle. Muy probablemente se saldrá de la tangente y acabará tomando derroteros inesperados, pero después de un tiempo practicando observará cómo las chaladísimas ideas que ha plasmado sobre el papel comienzan a conectar entre sí y a convertirse (quizás) en el germen de una exitosa campaña publicitaria.

2. Juegue
Atrévase a liberar al niño que sigue habitando en su interior, rebusque en el baúl de los recuerdos y juegue con viejos juguetes de su infancia. Deje por un momento a un lado la campaña que martillea constantemente en su cabeza y póngase a jugar (y nada más). Su subconsciente se pondrá en marcha y antes de lo que piensa, las musas le agasajarán con esa idea brillante que andaba buscando con tantísimo empeño.
3. Cambie de escenario
Si frente a la pantalla del ordenador de su lugar de trabajo, las musas de la inspiración no tienen a bien a aparecer por ninguna parte, pruebe a cambiar de escenario. Salga a dar un paseo, a correr, a hacer unos largos en la piscina o ver una película. Siéntese en el asiento trasero del coche, vaya a que le den un masaje o hágase una pedicura. Haga lo que se le pase por la cabeza. Rompa todas las reglas, expóngase a diferentes ambientes y las ideas acudirán más pronto que tarde a su mente.
4. Asuma algunos riesgos
Cómo de grandes (o pequeños) sean esos riesgos dependerá única y exclusivamente de usted. A lo mejor su idea del riesgo es hacer puenting y subirse a una montaña rusa. O quizás lo que le hace de verdad descargar adrenalina es pertrecharse de varios botes de pintura y practicar el arte del grafiti en la vía pública. Da igual lo que haga, pero haga algo que le acelere el corazón y le corte el aliento. Después de tener que vérselas cara a cara con un eventual riesgo, contemplará muy probablemente el proyecto que tiene entre manos desde un perspectiva distinta.
5. Riegue su creatividad con una pizca de alcohol
La ciencia confirmó en 2014 que el nivel ideal de alcohol en sangre para desplegar una creatividad óptima era del 0,075%. Si es víctima de un bloqueo creativo que le mantiene paralizado y al que no es capaz de plantar cara, quizás unas cuantas pintas en el pub de la esquina podrían ayudarle a reconciliarse con las musas de la creatividad.
6. Mire más allá de la competencia
Cuando estamos inmersos en el diseño de una campaña, fijar la mirada en la publicidad de la competencia es no sólo necesario sino también muy útil. Sin embargo, esta práctica (absolutamente inevitable) puede limitar a veces nuestra propia creatividad. Si tenemos entre manos una campaña para una marca de coches, debemos derribar barreras y poner bajo la lupa no sólo la publicidad automovilística sino también la publicidad de sectores de actividad radicalmente distintos.
7. Experimente con sus sentidos
Potencie su sentido del olfato o del oído. O haga también todo lo contrario. Póngase auriculares para no escuchar lo que tiene a su alrededor, colóquese una banda sobre los ojos, enfunde sus manos en unos guantes gruesos o intente cumplimentar tareas con una sola mano. Entorpezca de manera deliberada su manera habitual de interactuar con el mundo. Cambiará así de paradigma, contemplará las cosas de un modo distinto y estará más predispuesto, por ende, a generar ideas rompedoras.