jueves, 13 de junio de 2013

Del despido a liderar la información científica en español en solo un año

En periodismo, la materia tampoco se crea ni se destruye, por eso la sección científica del desintegrado diario Públicopáginas que alcanzaron en su momento niveles de excelencia inéditos en la mayoría de diarios europeos, se ha transformado en un nuevo medio de comunicación digital.

Tras un año desde su lanzamiento, cuando Materia nació en Twitter en forma de trending topic, avanzan por el mismo camino, con la dificultad añadida de abrir negocio en el desierto. La ciencia es el patito feo de la información en España, pero los siete socios que forman el proyecto, aprendiendo a marchas forzadas -a base de intuición y buenos consejos- han creado un oasis de innovación en un sector en crisis.


No es un espejismo. Más allá de la escasa publicidad onlinela licencia creative commons de los contenidos de Materia les ha permitido abrir una línea de expansión inesperada, basada en la republicación de su información en prestigiosas cabeceras de medio mundo, tanto online como offline. En total, más de doscientos medios, entre los que destaca, por su magnitud, su acuerdo conYahoo! España para la redifusión automática de todos sus artículos. 

Además, los periodistas del medio digital que ya es el portal de noticias deciencia en español con mayor audiencia del mundo -su información llega a unos 25 millones de usuarios únicos al mes en España, América Latina, EEUU, Rusia y China-, se han convertido es una agencia especializada en artículos científicos, que ya están sirviendo en exclusiva a revistas como ScienceNature. Pero no todo ha sido un camino de rosas. Hoy por hoy, se encuentran en plena fase de inversión, y aunque las cuentas cuadran, los ingresos todavía no son suficientes para mantener la pequeña familia científica de Materia. Necesitan, al menos, un año más.

En un antiguo cuaderno de Patricia Fernández de Lis, la directora o célula madre de Materia -sus chicos bromean con que el portal es una especie de matriarcado- se refleja el momento exacto en que decidieron lanzarse. "En una página está escrito lo que nos dijo el director de Público sobre el cierre del periódico; en la siguiente, las ideas que teníamos para crear Materia", cuenta aTeknautas la directora en la sala de reuniones de su sede, en la madrileña calle Noviciado, acompañada por sus socios Manuel AnsedeNuño Domínguez yDaniel Mediavilla. Faltan en la reunión Javier Salas y Miguel Ángel Criado, además de Francisco Doménech, encargado del desarrollo web

"El cierre de Público fue el desencadenante. Antes de que asesinasen nuestra sección en el periódico, jamás pensamos en emprender. Teníamos una sección fija de ciencia con muchas páginas y un equipo sólido, y estábamos empezando a crear una comunidad. Pero el proyecto fue asesinado antes de tiempo, y después decidieron comprar la empresa por otro lado", recuerda Patricia. Les dolió, y mucho más cuando llevaban dos meses sin cobrar, trabajando al mismo nivel, tal como les pidió la dirección. "Sobre todo duele porque te dejas la vida trabajando por el periódico, pero hay que seguir adelante", apunta Domínguez.

Y lo hicieron: primero en el bar el El Barrilón, donde entre cañas y rumores deexpedientes de regulación de empleo comenzaron a dibujar las líneas maestras del nuevo proyecto periodístico; y después, cuando se consumó el cierre del diario, en una etapa que recuerdan con cierta nebulosa, en múltiples reuniones donde surgió el nombre de Materia entre decenas de propuestas, muchas de las que hoy se ríen a carcajadas, como El Kraken o La Oveja Dolly.

Como periodistas de carrera, jamás pensaron que algún día se verían emprendiendo. "Ahora mismo, es la única salida. No es el modelo de periodismo que nos han enseñado. Desde que entras a hacer prácticas, aprendes que tienes que ir a por los medios, pero fuera de ellos hay un nicho impresionante", continúa Nuño Domínguez. Ahora, en doce meses que les han parecido diez años, han aprendido todo lo que, según la directora de Materia "debería enseñarse a los niños, cómo demonios emprender, porque estamos dirigidos como burras a una carrera o a la formación profesional", lamenta.

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