viernes, 28 de septiembre de 2012

Decálogo de la personalidad del emprendedor español

Con la crisis actual y la imposibilidad de acceder a créditos, son muchos los que no se deciden a emprender. Para la escuela de negocios ESCP Europe, el espíritu del buen emprendedor no se amilana ante la adversidad, por lo que ha recogido en un decálogo los rasgos personales que mejor definen el ADN del empresario emprendedor español.

Estas son algunas de sus notas más características:

1. Para ser emprendedor hay que llevarlo en la sangre, “querer conseguirlo”. Con ganas y tesón puedes llegar a cualquier parte.

2. El emprendedor es un soñador, porque tiene un sueño, no una quimera, una idea que le ronda siempre en la cabeza. Pero no es un fantasioso como algunos puedan pensar, su objetivo es hacerlo realidad.

3. Es luchador porque es apasionado. No se da por vencido ni en los momentos más difíciles: Winners never give up.

4. Tiene paciencia, sabe esperar. Sabe que el éxito es efímero y puede ser flor de un día, por lo que prefiere ir con método, paso a paso.

5. Su capacidad de sacrificio es total y trabaja duro porque sabe que es mejor que la inspiración le pille trabajando.

6. El emprendedor de verdad conoce a su competencia, el mercado en el que se mueve. Porque lo ha analizado antes con lupa, tanto si su idea es poner en marcha un puesto de chuches como una nave espacial de vuelos low cost.

7. El emprendedor sabe que no puede navegar sólo, no es un lobo de mar solitario. Necesita de un buen socio y de una tripulación en la que confiar.

8. Reconoce que como fundador no puede estar a todo y aunque en muchos casos se siente como el hombre o la mujer “orquesta” es consciente de que tiene que saber delegar.

9. Nunca pierde la perspectiva del embrión de su proyecto y es capaz de pararse a pensar que las empresas la hacen personas, no los números.

10. Su regla de oro es buscar la calidad, pero no como una palabra vacía, sino teniendo en cuenta los detalles, esos que marcan la diferencia y hacen que un proyecto funcione o se quede por el camino. En definitiva, es una persona que intenta sentirse happy, positive y smart. En definitiva, es una persona fiel a si misma y al espíritu de su proyecto.

Un artículo publicado en Muy Pymes