lunes, 2 de julio de 2012

12 razones por las que es mejor no dejar nada al azar en el marketing


Saben que no es lo mejor, pero en ocasiones las marcas no pueden resistir el impulso de dejarse llevar en volandas por el azar en sus acciones de marketing. Cuando el azar es el que lleva la batuta, las acciones de marketing de las empresas no sólo no se ajustan al plan inicialmente previsto, sino que son también difícilmente medibles. MarketingNutz desgrana a continuación las razones por las que es mejor no dejar nada al azar en el marketing:
1. Una acción de marketing llevada a cabo al azar no tiene presupuestos ni recursos asignados y no forma parte de ningún plan, por lo que lo más probable es que no genere resultados.
2. “Robar” partidas presupuestarias a otras acciones de marketing previamente aprobadas no es la mejor manera de financiar las acciones de marketing guiadas por el azar.
3. La fusión de azar y marketing es un cóctel molotov que suele traducirse en más costes para las marcas.
4. La combinación de marketing y azar es perjudicial desde el punto de vista del ROI.
5. Las acciones de marketing guiadas por el azar tienden a esconder su impacto real en las marcas, por lo que su eficacia es difícilmente medible.
6. Puesto que no hay ningún plan que las respalde, es difícil poner expectativas realmente realistas a las acciones aleatorias de marketing.
7. La ausencia de objetivos hace que sea más complicado que la acción ponga de acuerdo a los diferentes actores implicados en la marca (evangelistas, socios y accionistas).
8. Las acciones de marketing guiadas por el azar son detectadas suma facilidad por los altos ejecutivos de las empresas. Y si salen mal, es difícil encontrar excusas para justificarlas.
9. La planificación de los actos fortuitos de marketing es por definición defectuosa.
10. La ausencia de métricas hace imposible para las marcas medir adecuadamente la eficacia de una acción de marketing llevada a cabo al azar.
11. Las acciones aleatorias de marketing aumentan considerablemente los riesgos asociados a la marca, la reputación, la calidad y la satisfacción del cliente.
12. Este tipo de acciones son además muy difíciles de sostener desde el punto de vista corporativo, pues no están respaldadas por ningún plan.

Un artículo publicado en Marketing Directo