miércoles, 15 de junio de 2011

Cómo hackear la creación de empresas

Parte del problema de falta de espíritu emprendedor son las creencias comúnmente aceptadas y terriblemente equivocadas. Cosas como: solo puedes crear una empresa si tienes mucho capital, crear una empresa es un lío y necesitas tener abogados y asesores desde el principio, para crear una empresa lo primero que debes hacer es ir al notario y rellenar un montón de formularios para Hacienda y la Seguridad Social…
Como he explicado alguna vez, casi todo lo que creemos que hace falta para crear una empresa, incluyendo una estructura legal, en realidad solo es auxiliar. Son asuntos que se pueden resolver más adelante, cuando la empresa esté funcionando y ganando dinero.
Ahora mismo la barrera de entrada para crear una empresa, al menos una empresa de servicios, es extraordinariamente baja. Nunca en la historia ha sido tan fácil crear una empresa. También es verdad que una barrera baja de entrada hace que haya muchos competidores, y por tanto es mucho más difícil hacerse muy rico. Pero es perfectamente posible ganarse la vida más que dignamente y salir para siempre de la esclavitud del cubículo, el horario de 8 a 8, el miedo al despido…
Y esto es especialmente cierto para quien tenga conocimientos de desarrollo en Internet. Una de las pocas cosas que otros necesitan contratar, tú puedes hacerla gratis. Claro que si siempre has ignorado a cualquier tipo que llevara corbata, si “marketing” y “spam” son términos muy próximos en tu diccionario, si un excel con un presupuesto tiene para ti el mismo atractivo que una visita al dentista… tienes un trabajo que hacer antes de lanzarte.

Es muy común que cuando uno lleva un tiempo en el sector y se da cuenta de lo que le pagan a él y lo que le cobran al cliente por su trabajo se plantee establecerse por su cuenta. Hace más de 20 años así fue como empecé con mis primeros intentos de emprender. Pero la mayor parte de las empresas que empiezan con un par de amigos informáticos fracasan, como fracasó mi proyecto. Porque hay cosas que sí necesitas saber para crear una empresa, además de ser un buen técnico.
Cosas como lean startup, customer development, generación de ingresos pasivos, venta por prestigio, marketing online, creación ágil de empresas…
Y no te las va a explicar ningún asesor fiscal ni ningún abogado, es muy probable que ni siquiera te las explique nadie en ningún servicio de apoyo al emprendedor en tu comunidad autónoma o en tu ayuntamiento, porque a todos les sonará a chino cualquiera de esos términos. Toda esta gente puede ayudarte a poner un bar o abrir una tienda de zapatos, pero ¿un servicio de creación rápida de redes sociales verticales con Drupal? Olvídate. Ni siquiera van a entender de qué les estás hablando.
Por este motivo estamos preparando un curso para ayudar a expertos en Drupal, Joomla o WordPress que estén pensando dar el paso de crear una empresa a empezar con unas bases sólidas, a no perder el tiempo en actividades prescindibles y sobre todo a definir un negocio con clientes dispuestos a pagar.
He tenido la suerte de poder montar esto con Lucas Rodríguez Cervera y con Franck Scipion, que son dos auténticos cracks. Lucas es uno de los tres fundadores de Iniciador y está lanzando ahora sonar ventures, además de ser profesor en el Master de Emprendedores de la Universidad Politécnica de Madrid. En cuanto a Franck, es una de las personas con más capacidad de ejecución y una visión más clara de lo que funciona y no funciona en marketing online y creación de infoproductos que conozco.
¿Por qué centrarlo en expertos en CMS y no buscar un público más general? Porque la idea es que el curso sea práctico, con contenido absolutamente relevante para todos los asistentes. No puedes hacer esto con un público muy heterogéneo. Queremos que los supuestos, los ejemplos, los datos sean lo más pertinentes para las personas que asistan al curso. Que las preguntas de unos ayuden a otros.
Todavía no hay un lugar cerrado (aunque será en Madrid) pero sí hay una fecha: el día 2 de julio, sábado. Se trata de que puedan asistir tanto los que tienen que desplazarse como los que todavía no han dejado su trabajo y tienen que fichar. Serán ocho horas intensas dedicadas a trabajar, y un par de horas no menos intensas dedicadas a reponer fuerzas.

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