miércoles, 6 de octubre de 2010

El Egosumer

Ser consumidor no es mas que una faceta de las múltiples que tiene una persona. Cuando analizamos a las personas agrupándolas según su perfil como consumidor, obviamos otros aspectos importantes que, a mi parecer, deberían tenerse en cuenta, como la enorme adaptabilidad que tiene el ser humano. Con ello simplemente quiero ilustrar la adaptación que ha hecho el usuario de la web 2.0, haciéndola virtualmente suya.


La web 2.0 es por definición del usuario. En la web 2.0 ha encontrado el usuario un lugar donde no es necesario ser profesional, o erudito en nada, para poder opinar sobre algo. De hecho, en la web 2.0 existe el meta-valor de que nadie tiene que ser experto en nada, ya que en la propia red se encuentra todo el conocimiento. Este culto al aficionado, al no profesional, a que cualquiera puede opinar, no es mas que pura autocomplacencia y masturbación intelectual. Esta recuperación del ser, del yo, del hedonismo por encima de la propia necesidad de consumir por status, ha creado lo que algunos ya denominan como consumidor de tercer tipo, o egosumer.

El egosumer conoce el valor y el poder que la marca le ha otorgado dentro del marco 2.0, y lo va a utilizar en su beneficio. Es un incansable consumidor de experiencias, de entretenimiento en la red. Lo que ahora le entretiene, mañana le aburre. De la misma manera, es incapaz de establecer vínculos duraderos con las marcas. Es tremendamente infiel a éstas, ya que ha vuelto a valorar el producto, comparando y eligiendo, antes de realizar la acción de compra. Cuando una marca se expone en los Social-Media, el egosumer sabe que puede exigirle algo a cambio por formar parte de su comunidad. Sabe que su afiliación no es gratuita, y le pedirá a la marca algún tipo de beneficio como descuentos, promociones, etc. También ve a las marcas como parte consustancial del sistema económico que nos ha llevado a la crisis, teniendo por ello un cierto recelo hacia ellas.

En definitiva, el egosumer es un tipo de consumidor que ha perdido completamente la inocencia, que está bien informado, y que conoce el poder que tiene en la red como usuario. La crisis no ha sido más que un acelerador del proceso de adaptación que ha sufrido, pero no ha sido un factor determinante.
Creo que es interesante valorar estos aspectos, ya que en una conversación entre una marca y un usuario, el riesgo que exponen ambos no está proporcionado. La marca tiene mucho que perder, el usuario no. Hay que definir todavía muchas cosas para que no pierda nunca la marca el control sobre su mensaje, ya que este es un reto a los que los Community Managers se enfrentan casi a diario.

Un artículo publicado en Marketing Comunidad