lunes, 22 de mayo de 2017

Interesante historia de cliente (y mía) acerca del manejo de prospectos... "pesados"

Hoy en la mañana un email de un cliente a sus suscriptores me recordó algo útil que te puede servir bastante a la hora de manejar las respuestas a cierto tipo de suscriptores;).
La historia de mi cliente
En su mail  dice:
"Esta semana recibí un email de un suscriptor a un curso online gratuito que lancé hace meses.
En el correo me preguntaba acerca de algunas cosas que inicialmente a mi me parecían extrañas (si realmente el curso gratis era gratuito, por ejemplo) y me lanzaba algunos comentarios a modo de crítica. Además, hacía una cosa singular, me dejaba su numero de teléfono si quería llamarle.

Inicialmente pensé en no contestar, por miedo a que se pudiese generar una escalada de conflicto si no acertaba con mi respuesta. Era solo un email, una única opinion de alguien que no conocía en absoluto...
Pero me decidí a contestar, lo cual dio lugar a una respuesta por su parte y finalmente una conversación telefónica... "
Mi historia
Y quiero complementar esta historia con una historia propia en el mismo sentido, pero un poco más "extrema". Esto ocurrió el año pasado...
Un día como tantos, envío uno de mis emails a mis suscriptores, y recibo la respuesta de un suscriptor diciéndome literalmente algo así como "Eres una mentirosa". (Y si eres nuevo en el email marketing no te me asustes que casos así no suceden casi nunca, por eso es que te cuento esta historia excepcional..)
Y ¿sabes qué? En lugar de hacerme sentir mal (estoy completamente confiada en mi calidad personal y profesional), lo que hizo simplemente fue llamarme enormemente la atención... ... quería saber a qué se debía esa frase, así que busqué entre mis emails conversaciones que hubiera podido tener con él, y resulta que la última conversación que tuvimos era un mail donde yo le estaba proponiendo una sesión y él nunca me había contestado... meses atrás...
(Hago un break para especificar a aquellos suscriptores que me han solicitado una sesión gratuita y que no he contactado, es porque tus respuestas al formulario me han hecho ver que no puedo ayudarte en tu caso particular. Como dice claramente en el formulario: "Te contactaré si veo que puedo ayudarte";) )
Bueno, volviendo a mi suscriptor, decidí simplemente escribirle para comentarle lo que había descubierto, que el último mail que tuvimos yo lo estaba invitando a una sesión, y que seguramente se le había pasado de tan ocupado que estaba con su empresa. Simplemente por gentileza le dije que cuando quisiera podíamos tener la sesión gratuita (en realidad no tenía la más mínima esperanza ni motivación de trabajar con él).
Pero resulta que conversamos... y resulta que terminó contratándome un programa de más de USD 1,000... ¡Me salió un cliente de la nada...! (Bueno, no, de mi buena disposición y entender que a veces la gente se equivoca o/y está de mal humor;) )
Moraleja
Espero que estas historias del mundo online te hayan dado una mejor idea de cómo manejar este tipo de situaciones (claro, si alguna vez se te presentan). Y quien sabe también tú puedas obtener clientes de estas situaciones.
Mi intuición: es muy probable que Miguel Angel termine trabajando con esta persona en el mediano plazo, porque como comenta, su suscriptor era una persona super profesional y simpatizaron... No es que le falten clientes porque vende bien (y algo que le funciona muy bien son sus emails), pero aquí lo sorprendente es "voltear" esta situación específica gracias a su lado profesional y humano;)
Que tengas (o hayas tenido) un buen lunes;)